Hay sesiones que significan mucho para mí y esta es una de ellas.
Estas fotografías son muy especiales para mí porque los protagonistas son mis hijos. Son un recuerdo que hoy tiene un valor incalculable y una muestra de por qué creo que la fotografía familiar es una de las mejores inversiones que podemos hacer. Los niños crecen, cambian y, sin darnos cuenta, esos pequeños momentos desaparecen. Gracias a estas imágenes puedo volver a ellos siempre que quiero.Con el paso del tiempo he comprendido que, más allá de la técnica o de la luz, lo verdaderamente importante es conservar los pequeños momentos que forman nuestra historia.
Hoy miro estas imágenes y me recuerdan cómo eran sus risas, sus juegos, sus abrazos y esa etapa de su infancia que pasó mucho más rápido de lo que imaginaba.
Por eso entiendo perfectamente a las familias que llegan a mi estudio. Sé que no buscan simplemente unas fotografías bonitas. Buscan detener el tiempo.
Una sesión sin prisas
Las sesiones familiares están pensadas para disfrutar.
No hace falta que los niños sepan posar. De hecho, prefiero que jueguen, corran, exploren y sean ellos mismos. Es así como consigo imágenes naturales, llenas de emoción y completamente auténticas.
Trabajo en toda la Comunidad de Madrid
Mi estudio está situado en Villaviciosa de Odón y realizo sesiones familiares en Boadilla del Monte, Móstoles, Pozuelo de Alarcón, Majadahonda, Las Rozas, Alcorcón y el resto de la Comunidad de Madrid.
Si buscáis un reportaje que cuente vuestra historia de forma natural, estaré encantada de acompañaros.


Preciosas fotos, cada una tiene vida propia, captan y transmiten emociones en el momento perfecto. Juego de luces, y color. La realidad plasmada en fotogramas. Me encanta